El diseño de los museos de Barcelona

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Si hace unos días el MACBA celebraba su vigésimo aniversario, la Fundación Antoni Tàpies hizo 25 y el Museo del Diseño hará un año. “Nos fijamos un listón muy alto pero nos hemos sorprendido, porque el número de visitantes es realmente importante”, admite Pilar Vélez, directora de la institución, en referencia a las 265.000 personas que han visitado el equipamiento a lo largo del año, a las cuales se tienen que sumar las que lo hicieron durante la jornada de puertas abiertas de domingo. Casi tanto éxito como las cam porno de hoy en día.

A largo plazo el listón continúa siendo alto: “El Museo tiene que ser un equipamiento clave, al mismo nivel que el Museo Nacional en el ámbito del arte catalán o el Macba en el de arte contemporáneo”, afirma, convencida, Vélez. Material hay. El Museo dispone de un fondo de 70.000 objetos de lo más variados, tanto de material -textiles, madera, cerámica, vidrio o hierro- como de medida -desde pequeños dedales hasta grandes carruajes- o de época -desde tejidos del siglo III a enseres de silicona para cocinar al vapor del 2011-. Y es que el diseño está tan incorporado que parece invisible hasta que deja de funcionar.

El diseño como pilar

El objetivo del centro es poner de relieve la importancia del diseño. Para hacerlo, “ha optado por una museografia diferente, más flexible y que permita diferentes lecturas”, explica Vélez. No hay una sino cuatro exposiciones “semipermanentes” y las define así porque de aquí a tres o cinco años se cambiarán para mostrar más material. De todas las piezas de que dispone, sólo expone unas 2.000, eso sí, la misma entrada permite visitar las instalaciones dos veces en seis meses.

Las cuatro exposiciones se centran, como no podía ser de otra forma, en las artes decorativas (con cofres del siglo XV, relojes del XVIII o vasos de vidrio de los años treinta ricamente decorados, entre muchos otros), el diseño gráfico (mostrando el paso de los cartelistas a los grafistes y a los actuales diseñadores gráficos), el diseño de producto (sillas, bateadoras o setrilleres han marcado un antes y uno después y forman parte del patrimonio cultural) y la moda (con piezas de los últimos 500 años).

Además, el Museo, el único de todo el estado dedicado al diseño industrial y de producto, también acoge exposiciones temporales. Actualmente hay una que repasa los cien años de la fotografía de moda -el centro tiene la primera colección pública de fotografía de moda del Estado-. Se puede visitar hasta el 27 de marzo y también se puede ver una pequeña selección a la estación de metro de Diagonal bajo el título Viajar con distinción. La primera que acogió mostraba 99 proyectos para el mundo real, inventos que buscaban mejorar el día en día.

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